lunes, 16 de mayo de 2011

La indignación acampa en Sol

Casi medio millón de personas repartidas en decenas de convocatorias en toda España se sumaba ayer a la bautizada en twitter como #spanishrevolution, un movimiento civil al margen de partidos y sindicatos que quiere hacer visible la indignación social y el perpetuo fracaso de la política mayoritaria, que no es ni representativa ni real y anda más dedicada a proteger las fórmulas financieras que nos han traído hasta aquí que a mantener un estado social.

El hecho, que de haber sucedido en un país no democrático hubiera recibido una cobertura mediática desbordante, aquí prácticamente ha pasado desapercibido, colándose antes en los medios extranjeros que en las televisiones nacionales, que, eso sí, han recuperado el tiempo perdido dedicandose especialmente a contar todos los altercardos y detenciones posteriores a la convocatoria. Pero mientras los medios españoles miraban hacia otro lado, lo que lamentablemente suelen hacer, subidos especialmente a la información de carril de la campaña electoral, las redes sociales se encumbraron. En ellas nació la iniciativa de Democracia real, la plataforma recién llegada que ha reunido a las más diversas asociaciones en esta batalla. Como ocurre últimamente, Internet ha sido el vehículo que ha encontrado la sociedad civil para hacerse oír, quizá porque es lo único que el sistema no se ha tragado del todo, lo que sí ha pasado con los medios tradicionales.


No ha faltado quien ha comparado la convocatoria con aquellas que han revolucionado el mundo árabe, o han tenido lugar en parte de Europa, especialmente en Francia, pero en realidad tiene un inspirador directo que nos toca más de cerca, José Luis Sampedro. El escritor y economista se ha hecho oír desde el prólogo del libro del filósofo Stephane Hessel Indignaos, en el que se llama a la sublevación pacífica y contra la sumisión y la dictadura de los mercados financieros. Para Sampedro está claro; la globalización ha consistido en transferir el poder de la política a la economía, de los gobiernos a los empresarios mientras a nosotros no se nos enseñaba a pensar. Y esto va de eso de pensar más en la libertad de pensamiento que en la libertad de expresión, porque a fin de cuentas si no me enseñan a pensar, si me colonizan el pensamiento ¿de qué me sirve lo segundo?.

¡INDIGNAOS! Luchad, para salvar los logros democráticos basados en valores éticos, de justicia y libertad prometidos tras la dolorosa lección de la segunda guerra mundial. Para distinguir entre opinión pública y opinión mediática, para no sucumbir al engaño propagandístico. “Los medios de comunicación están en manos de la gente pudiente”, señala Hessel. Y yo añado: ¿quién es la gente pudiente? Los que se han apoderado de lo que es de todos. Y como es de todos, es nuestro derecho y nuestro deber recuperarlo al servicio de nuestra libertad”, escribe Sampedro.

Ahora, decenas de personas acampan en Sol. Tras la manifestación del domingo decidieron seguir allí hasta las elecciones del domingo. En su campaña particular nos señalan que hay otros caminos.

2 fotogramas-comentarios:

  1. Hola Mar, ¿tú no te has pasado por la plaza del educador? jeje

    Un saludo!

    http\\madrid.tomalaplaza.net

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  2. Por la Plaza del Educador me he pasado yo y otras 1.000 personas, no te digo más.

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