lunes 14 de noviembre de 2011

Danza con linterna mágica

Para proyectos escénicos amparados en el video las creaciones del rarito de Philippe Decouflé, imágenes tan sencillas de ver como complicadas de realizar y que son pura geometría, una especie de sincronismo hipnótico en el que no se sabe que fue antes, si el baile o el intérprete, si la imagen en el espejo o su referente. A Decouflé se le define como el niño malo de la danza, un coreógrafo que en su trabajo aplica las influencias de una formación desarrollada fundamentalmente en la danza pero también en el mimo y el circo y que encima bebe de todo lo que se le presenta. Falta lo que a nosotros nos interesa ese apartado que lo empareja con la tecnología de la imagen y que amplia aquellas disciplinas con la práctica rotunda del video-arte. Este acuerdo entre espectáculo y video no es sólo suyo, bebe del que fue su maestro Merce Cunningham, empeñado desde los setenta en establecer una relación sólida con artistas visuales y sonoros que renovó la danza. Claro que Cunninghan contaba con nada menos Nam June Paik para hacer de las suyas.
Decouflé ha paseado recientemente sus últimos espectáculos por festivales de Madrid y Barcelona pero yo sigo flipando con esos viajes que lo mismo nos llevan a una biblioteca que a un supermercado.

2 fotogramas-comentarios:

  1. Me tengo que aficcionar yo a esto...se me daría bien, buen post!

    ResponderSuprimir
  2. Ahora va a resultar que escénicas no sólo no desperdicia tu creatividad sino que le da más usos.

    ResponderSuprimir