miércoles, 29 de febrero de 2012

Elipsis por correspondencia

Furia fue la primera película que Fritz Lang hizo en Hollywood. Era 1936. Hasta entonces ya había inspirado a Buñuel con Las tres luces (el director de Un perro andaluz dijo en sobradas ocasiones que fue este film el que le hizo interesarse por eso de las películas), hecho famoso al doctor Mabuse, conquistado el trono del cine alemán con Los nibelungos, Metrópolis y La mujer en la luna y sacado sobresaliente en su paso al sonoro con M, el vampiro de Düsseldorf. También había rechazado las presiones de Goebbles y huido de Alemania. A Estados Unidos llega con honores pero sin saber inglés. Se hace con el país leyendo los periódicos y se lanza a dirigir una película que habla de justicia y venganza a partes iguales. Su temática recurrente, el argumento de un hombre linchado por un delito que no ha cometido, cuyo desarrollo visto hoy cuando somos más cínicos y más desencantados sólo chirría al final, la honrosa y modernista idea de que puede existir verdad en un film documental, como el presentado como prueba acusatoria en el juicio contra los 22 ciudadanos que cometieron la atrocidad han sido muy estudiados. Yo esta vez me quedo con un par de cositas muy simples que a lo mejor nos ayudan a ejemplarizar un par de conceptos.

Primero una de las elipsis más originales de la época, por sencilla, directa y por la continuidad que desarrolla la escena que la contiene. Ha pasado casi un año desde que la pareja protagonista se despidiera, como no podía ser de otra forma en una noche de lluvia y con un tren de por medio. La novia nostálgica y ya en el lugar de su destino abre una caja en la que guarda las cartas que él ha estado enviando y las relee. Vemos que el tiempo ha pasado, y cómo han ido las cosas. Quien parecía no tener salida es hoy un hombre con un negocio que marcha bien, una licencia de matrimonio sacada y un día para reencontrarse. Una fotografía y nos vamos al lugar donde fue hecha con el tipo trabajando en su negocio. Luego de vuelta a ella que lee que han pasado las estaciones ¿Hay quién de más y mejor?

El otro concepto a relucir es ese asunto de las anticipaciones, una herramienta que funciona desde hace un siglo y que actúa como engranaje para que la historia quede armada desde el pequeño detalle. Una gabardina cosida apresuradamente, unos cacahuetes y una palabra mal dicha son propinas que nos van sembrando a lo largo de la película que luego servirán para reconocer al personaje principal en su ausencia. Como brilla Lang por Dios.

Diputación vuelve a dar ayudas a la producción

Sé que se trata de ayudas destinadas específicamente a productoras pero el caso es que por si alguno de vosotros está en el tema, también para quienes se están pensando lo de lanzarse por su cuenta, bueno es repasar las ayudas a la creación audiovisual que Diputación ha recuperado este año tras un largo parón. El plazo para presentar los proyectos está abierto hasta el próximo 14 de marzo. El objetivo es, además de dar algo de impulso al sector, contribuir especialmente a la distribución y promoción de las obras seleccionadas que serán estrenadas en al menos cuatro municipios de la provincia que, bien lo hayan solicitado o hayan servido de localización. Eso al menos comentaba recientemente en rueda de prensa la titular de Cultura de Diputación María Vázquez. En este sentido destacar, por ejemplo, que entre los criterios de selección puntúa no sólo la calidad, valor artístico y originalidad del proyecto, sino específicamente que el rodaje o grabación se realice integramente en la provincia.
Otra cosa, especialmente destinada a aquellos que hacen oídos sordos a lo que explico en clase, entre la documentación a presentar está un esbozo del proyecto concreto para el que se quiere la ayuda que debe incluir, además del guión, sinopsis, presupuesto y plan de trabajo, no digo más.

martes, 28 de febrero de 2012

Narrar desde la ausencia

Toda historia nos la tiene que contar alguien. En Carta a tres esposas (Joseph L. Mankiewicz, 1949) la historia la cuenta Addie Ross, la mujer que se ha fugado con el marido de una de las protagonistas pero ¿con cuál de ellos? Addie es un ejemplo bastante raro de narrador desde la ausencia, una voz sin cuerpo que nunca se muestra pero que parece saberlo todo ¿Cómo no hacerlo cuando es ella de quien hablan todos los personajes? Pero la narración en esta peli está construida igualmente por el recuerdo de las tres mujeres a quienes la duda les hace: primero reconstruir su relación familiar y luego establecer la posibilidad y constatar que muy bien pudieran ser ellas las traicionadas. El juego de flashbacks a tres bandas caracteriza una enunciación directa expresada de forma brillante en ese plano subjetivo tomado desde el barco que se aleja y una cabina de teléfonos a la que ninguna de ellas ha podido correr a averiguar si ha sido su marido el huido. Ese plano de la cabina es la transición de la omnipresente narradora en off, Addie, a la focalización múltiple del resto de protagonistas, y también una muestra de que el lugar desde el que se sitúa la cámara contiene una función narrativa, en este caso es un plano general subjetivo como subjetivos serán los flashback que nos digan quién y es quién y sobre todo quién es Addie y por qué es posible que se haya marchado con cualquiera de los tres esposos.

Las voces narrativas se relevan una detrás de otra distinguiendo entre Addie, que se eleva en principal narradora que lo ve todo y habla desde la ausencia, y los personajes de Rita, Lora Mae y Deborah. En su relato múltiple vemos el carácter y las emociones de cada una de ellas y lo que es más raro aunque Addie se presente a nosotros y apela directamente a nuestra atención sabiendo que la escuchamos, nosotros sólo la apreciamos en relación a lo que sus amigas piensan de ella. El relato ejemplifica también el uso de la voz en off de forma ajustada, que sirve para introducir escenas, avanzar en el argumento, definir el contexto, cambiar el tiempo del relato... todo eso sin estorbar a la historia, sin competir con la imagen. Las voces no interrumpen acompañan y puntualizan.
La rareza narrativa de Carta a tres esposas también estriba en que la narración omnipresente en el cine suele estar sostenida casi siempre por voces masculinas. Habrá que esperar hasta Mujeres desesperadas y a la mucho más ausente Mary Alice (que deja este mundo en el primer plano de la primera escena de la primera temporada) para encontrar otra narradora en la ausencia comparable a esta.


Por otro lado, poco importa la infidelidad y mucho el american way of life perfecto con el que el cine americano nos lleva colonizando más de un siglo.

domingo, 26 de febrero de 2012

The artist y el cine de alusión

Me encanta The artist, me encanta The artist, me encanta The artist..... La adoro, la adoro y la adoro, del primer al último fotograma, la música, los actores, el guión, la fotografía, los intertítulos.... por ese orden o por el que quieras, por gustarme me gusta hasta el perro. Después de esta elaborada y concienzuda crítica me hago ciertas preguntas ¿Por qué llaman a The artist una película muda si tiene tanto que decirnos? De forma muy resumida se trata de un canto de amor al cine clásico y un recordatorio al contemporáneo (no como otros que disfrazados en homenajear al cine lo que homenajean es el 3D). Avisa: el cine no puede ser sólo una sofisticada atracción de feria, un drama televisivo con posibles, un actividad de arte y ensayo... (no estoy enumerando las candidatas a los Oscars pero casi), eso puede coexistir siempre que además se sigan haciendo otras cosas que son las de siempre en su diferencia y repetición que diría el filósofo.

Por mucho que presuma de ello The artist no se ajusta al modelo de ese cine al que me niego a llamar mudo sino anterior al sonoro y se construye sobre citas literales a películas de los 30, 40 y 50, época en la que directores que se habían curtido cuando no había diálogos sincronizados contaban historias que parecen olvidadas pero sin las cuales nada de lo de hoy tendría sentido. Está Cantando bajo la lluvia y Ha nacido una estrella, El hombre delgado y Sombrero de copa como están el Billy Wilder de El crepúsculo de los dioses, el Orson Welles de Ciudadano Kane, el Alfred Hitchcock de Vértigo... Murnau, Lang, Chaplin y Keaton... y todo el firmamento olvidado de estrellas que desaparecieron. Me gusta este cine canibal y de alusión. Esta retroalimentación puede ser leída como un desabastecimiento de ideas o por el contrario un fortalecimiento de estas bajo la creencia de que sólo desde la repetición puede aparecer algo nuevo, aunque sea relativamente nuevo. “La repetición es la potencia del lenguaje; y lejos de explicarse de manera negativa por una carencia de conceptos nominales, implica una Idea de la poesía siempre excesiva”, decía un francés más bien pesado que se llamaba Deleuze.

martes, 21 de febrero de 2012

De perdidos al río

El título lo ponen a huevo. Dije que no vería nada que se anunciara con aquello de "la nueva Perdidos", porque era naturalmente perder el tiempo. Tampoco quería hacer caso a aquellos que lucieran como gran mérito ser producidos por Spielberg, pues bastante me habían dado gato por liebre en el último año (también me pregunto cómo hace este hombre para ser omnipresente). A lo primero me tuve que rendir porque sino me veía viendo Scooby Doo por el resto de mis días, a la desilusión que me provoca lo segundo todavía no me acostumbro. Pero hete aquí que la ABC se presenta con The river coqueteando con el falso documental con lo que a mi me pirra eso y haciendo bandera de mis dos objeciones. Rendida a las circunstancias me trago sin pestañear el piloto doble de esta serie (dirigido y no viene mal recordarlo, por un catalán con green-card desde hace tiempo, Jaume Collet-Serra). The river cuenta la historia de una expedición al Amazonas que busca a un famoso naturalista desparecido en extrañas circunstancias. La búsqueda se convierte en una grabación impenitente que dará como resulta un documental en el que intervienen, casi como en un reality, el equipo habitual del desaparecido y su familia.


Lo primero a destacar, más ahora que estamos trabajando las herramientras narrativas fundamentales del relato audiovisual, es el uso especial de la cámara. Vemos lo que ve la cámara y el cruce entre cámara al hombro, cámaras de vigilancia (por algo sus creadores presumen de ser los de Paranormal activity) y cámara transparente se realiza con un relevo impecable de acción y diálogo. Aún así desearía que las baterías no duraran tanto allí en la selva, porque el movimiento a lo bruja Blair terminan por ser insufrible para mis ojos. Asumido esto me meto en esa búsqueda cargada de misterio con una idea en la cabeza. Una vez oí a Alejandro Amenábar contar que Los otros era la historia de una casa encantanda contada desde otro punto de vista, el reflejo del otro lado de argumentos como por ejemplo El final de la escalera. The river me parece lo mismo, y eso es lo que por ahora me divierte -luego ya veremos-, es como ver cómo sería la búsqueda de quienes se perdieron en un mundo cargado de realidades nuevas y eso quieras que no entretiene. Otro punto a favor resulta el asunto del flashback, que bien parece no puede faltar en una serie que se precie. En este caso volvemos al pasado a través de antiguas grabaciones del desaparecido rescatadas de entre sus cosas. De nuevo la cámara y la pantalla cuenta la historia.

viernes, 17 de febrero de 2012

ComunicaFP

El ciclo de Realización, con Rubén de capitán de la nave, anda practicando eso de la imagen y el sonido lanzándose de cabeza a la producción de vídeos institucionales, creativos y divulgativos que expliquen desde la empresa lo que es la Formación Profesional (la he puesto con mayúscula con toda la intención). La práctica está enmarcada en el proyecto Comunica FP en el que participa una veintena de centros de toda España. Se trata de una iniciativa cofinanciada por el Ministerio de Educación y Fondo Social Europeo y coordinada por el Instituto de Biomecánica de Valencia que, por la parte que nos concierne, tiene mucho de campaña informativa y bastante de documental.

A juzgar por lo que he oído la cosa marcha y pinta bien. Repasando el eco que ya ha tenido en prensa igual. Así que desde aquí ¡Enhorabuena y buena suerte!

Aquí algunas páginas de la revista de prensa:

- El IES Albaida fomenta la FP con su participación en un proyecto nacional

- El IES Albaida participa en un proyecto nacional para prestigiar la Formación Profesional

- Alumnos del Albaida participan en la grabación de un documental en defensa de la FP

- Un proyecto de innovación en Imagen y Sonido del IES Albaida, subvencionado por el Ministerio de Educación

jueves, 16 de febrero de 2012

Pilotando

Como si fuera a comprarme un vestido me dedico a probar historias para ver cuál me queda mejor. De esta forma he inventado una serialidad nueva, la de ir enlazando episodios piloto de aquí y allá sin el menor miedo a confundir personajes, tramas y premisas. Así paso de Alcatraz a Touch y luego a Luck y después a The river (la práctica del inglés empieza con el título).

Descarto Alcatraz por muy J.J. Abrams que sea, por plana y previsible, dos oportunidades y a la segunda la vencida. Si esperan que me trague como recuperan los 300 presos desaparecidos por arte de magia en 1963 y de vuelta a las andadas en la actualidad van listos. No funciona la trama de atrapar cada episodio a uno y menos la explicación que intentará relacionar pasito a pasito y muy despacio todo el lío. No me espero. Me quedo, eso sí, con la solución silenciosa y visual de presentar al primer preso que atontado deja una celda, se suma al grupo de turistas que visita la isla y sube al ferry. A través de él, que roba una minuciosa guía de la prisión vemos que es la misma persona que fue encarcelada en los 60, 50 años antes, bravo por esa escena y también por los flashback, la única herramienta narrativa que todavía sigue funcionando a la manera de siempre. Pero eso y nada más.

Después me voy a las carreras con Michael Mann y me hago un lío espantoso con la trama de Luck, me agobio pensando lo mal que está Nick Nolte (no actuando sino de aspecto), Dustin Hoffman me confirma que la televisión es ya la reina, y me pirro por unas carreras filmadas de forma brillante, tanto que estoy con el caballo y no con el jinete. Pero sigo y sigo perdiendome con el diálogo hasta que me doy cuenta de que algunas de las series que más admiro también tenían un principio árido y complicado, así que me apunto darle una oportunidad, no sería menos sabiendo que tiene el sello de HBO y que retrata un mundo corrupto de apostadores e hipódromos en el que se cuajará una venganza.

Y sigo con Touch, creada por Tim Kring (autor de Heroes) y con Kiefer Sutherland haciendo de padre de un chico que no puede comunicarse pero capaz de ver las conexiones invisibles que hay entre todos los seres humanos, descifrarlas y precedir consecuencias. Un lujo poder ver algo en el que todo está explicado y todo tiene sentido, con su planteamiento, su nudo, su desenlace y un misterio que permanece pero que no hace sombra a la historia. Interesante también será ver como responde el público a una serie con un marketing diferente ya que más que el piloto se trata de un pre-estreno pues los siguientes capítulos no se verán hasta entrado marzo.

Para el final la gran búsqueda de The river que viene a ser lo que ha sido la televisión americana del último par de años: la búsqueda de un nuevo Perdidos y el intento de Spielberg de marcar con su nombre mil y un productos. Pero sabes lo que te digo que eso lo dejo para mañana. Así que piensa que el final de esta entrada es como un piloto. Mañana o cuando se tercie más. Que hay mucha tela que cortar y yo tengo mucho que planchar.